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de Sajama, nos reunimos con los Espacla a Oruro para ir juntos al Salar
d’Uyuni. Solos, sin GPS, nunca nos hubiéramos
arriesgado. Más de 8 horas de pista hasta la Isla de los
Pescadores, sin cartel ninguno, ni carretera ni pista una vez entrado
en el Salar.
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A la primera que cruzamos un río, los Espacla se hunden… paramos un camión local que pasaba… ¡ que se hunde aún más intentando sacarlos de allí ! Varias horas perdidas bajo la mirada espantada de Capucine y Damián quienes contabilizan 3 estancamientos en una semana "¿ pero, siempre es así ???"… no, pero parece que esta vez, lo estábamos buscando… | ![]() |
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Esta vez, valía la pena… por fin llegamos a las puertas del Salar, justo para la puesta del sol. El día siguiente, circulamos al lado de la casa móvil de los Espacla encima de una superficie inmaculada, ni huella, tan solo un rumbo y los puntos GPS de Pascal. Felicidad absoluta. Nos cruzamos con un par de 4x4 en la Isla de los Pescadores pero se marchan rápidamente, dejándonos la exclusividad de la puesta del sol en el desierto. | ![]() |
| Los niños montan a bici, Inès intenta unos pasos… ¡ no tienen cada día una área de juegos de 12 000 km2 ! Estamos viviendo un momento muy fuerte de nuestro viaje. Esta noche, fiesta : champagne (¡ boliviano !), confit de pato y fuegos artificiales en el Salar… | ||
| El día siguiente, estamos sorprendidos al llegar a Uyuni. Es una ciudad de polvo, cuatro calles luchando contra los vientos. La acogida es muy fría, igual en el mercado o las tiendas. Buscar agua, gasolina o gas es un campo de pruebas, frente a unas caras impasibles y unas miradas vidriosas debido a un exceso de coca. Hay que entender, Uyuni es ciudad aislada y glaciar y no es precisamente un agradable sitio para vivir. Afortunadamente, encontramos un poco de calor en I Ranking, información y bife de lama, mmmm... | ![]() |
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Es
un sitio interesante ya que se puede encontrar un listado de las
agencias elaborado a partir de los comentarios de los turistas. Son
escasos los que se aventuran solos en esta zona de Bolivia, nosotros
también buscamos “la agencia menos peor”
para alcanzar el Sur Lipez. Al final, se amontonan en un 4x4 cuyo motor
se está ahogando un poco 1 chofer, 1 cocinera,
Inès, 3 niños de 3 a 5 años, 4 adultos
dominando perfectamente la situación. Igualmente pasamos por
una banda de chiflados ya que esta excursión es famosa por
su dificultad. Al cabo de 4 días de pista casi continua en
estos valles completamente aislados, sin ninguna comodidad y con 3
noches glaciales en unos alojamientos de los más sencillos,
estamos de acuerdo que merece su reputación. |
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Además, hay que controlar los niños, en plena forma a pesar de las condiciones climáticas : el viento, el frío, pero un sol de justicia también. Pillo una enorme insolación con dolor de cabeza y vómitos que me estropean el final del viaje. Es que estamos en pleno invierno, las temperaturas son negativas y muy bajas de noche y bastante tímidas de día, y para ver los géiseres, subimos hasta 4 870m, ¡ más alto que el Mont Blanc ! El espectáculo es grandísimo y sin embargo un poco peligroso : avanzamos entre cráteres borbollando, no sirve buscar barreras de seguridad… una vuelta agotadora pero unos paisajes guapísimos, lagunas coloradas, desiertos inmensos… Bolivia entera condensada en el Sur Lipez… |
| De vuelta a Uyuni, nos encontramos con una tercera familia francesa, los Muselle y sus 3 hijos. Como un convoy nos vamos a Potosí. La pista es menos temible de lo que pensábamos y me parece que salimos todos indemnes del paso, ¡ por una vez ! En Potosí, también nos conocemos con los Sauvage cuya vuelta al mundo estábamos siguiendo hace apenas un año… ¡ Bolivia, EL encuentro de los viajeros francófonos ! | |
| Potosí también está a 4 000 m… ¡ no estamos desorientados ! Sus minas de plata hicieron la fortuna de España… durante los tres siglos de la época colonial, millones de esclavos van a fallecer en las minas para hacer de la ciudad una de las más ricas del mundo. Hoy todavía, aunque sean poco rentables, las minas del Cierro Rico están en actividad. Y se han vuelto en el principal punto de interés turístico de la ciudad. Sin embargo, si la visita de la ciudad es agradable, la de las minas… lo es menos. | |
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Charles y Pascal han negociado la presencia de los niños. Entramos todos en una oscura galería. Inès, sentada en su silla para bebes sobresale de una cabeza y lógicamente es la única que va sin protección. Aun en Bolivia, las minas no rebosan de cascos para menores de 2 años. Me pone ansiosa. Después de obtener el permiso para acercarme a solas a los mineros y a los artificieros, me voy corriendo al aire libre, las piernas temblando pero llevando firmemente Inès y Romain por la mano. | |
| Me falta valor quizás, porque cada día, decenas de turistas vienen entusiasmados a ver el espectáculo. Pero correr el peligro de bajar en las minas en actividad, y claro, con una seguridad nula, para extasiarse ante los mineros chutados con la coca… ellos no tienen elección… no me atrevo imaginar lo que piensan de este desfile… ¡ y menos de los que dentro van a rastras a sus hijos ! | ||
| Antes de disfrutar de los encantos de Sucre, presenciamos al mercado de Tarabuco. Hacer gangas, ni pensar, aquí todo es más caro que en La Paz, pero es un regalo para los ojos. Las ciudadanas llevan el vestido tradicional y son ariscas. Entonces, para engatusarlas, saco la ropa de Inès demasiada pequeña. En un abrir y cerrar los ojos, la plaza central se cubre de bodies "Petit Bateau" y ahora sí que puedo empezar a conversar… | ![]() |
| Sucre la blanca, su estilo colonial encantador y su clima tan dulce (¡ y eso, sólo a 2 800m de altitud !) representan a menudos la recompensa del viajero. Pero Charles nos trae un nuevo “intruso” y se ve obligado a guardar la cama durante tres días. Al cabo de 9 meses de viaje, nos creábamos inmunes y no tomamos medidas especiales en cuanto a la comida… pero en Bolivia, ¡ no hay nada más traidor que una verdura o un fruto mal limpiado ! Una vez Charles en pie, nos toca a Inès y a mi sucumbir mientras varios días de pista nos esperan para llegar a Santa Cruz (¡ Romain se salva milagrosamente !). |
| Después
de una hora de pista, una avería. Por suerte, los Espacla
están siempre en ayuda de nosotros y Pascal nos saca de
aquí al cabo de un par de horas. Pero mientras Charles
está con él debajo de la casa móvil y
Laetitia y los chicos adoptando a Romain, yo reunió mis
ultimas fuerzas para consolar a Inès (¿ la
pequeña Sirena, os acordáis ?). Este mes pasado
en Bolivia ha debilitado un poco su pequeña
salud… y toda mi abnegación maternal ¡!!
Nos consolamos con el último vivaque juntos, alrededor de un
fuego, en la cama de un río desaguado... |
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A Santa Cruz, un mes exactamente después de nuestra visita con un pediatra, llevo otra vez Inès a urgencias porque se está vaciando desde hace 5 días ahora. Ha adelgazado y no tiene buena cara… como todos nosotros. ¡ Se vuelve urgente ir a Argentina para recuperar la salud ! Al llegar a nuestra primera gran ciudad argentina, Salta, saqueamos un supermercado. Luego, 3 semanas en Francia para la boda de Manu y Marcos, para el bautizo de Paul y para ser mimados por nuestras familias. Hemos podido pensar en nuestra estancia en Bolivia con más serenidad… bueno, se parecía más a un stage comando que a unas vacaciones de verano, pero fue fenomenal… ¡ por cierto, puede ser que volvamos allí ! |