| Puerto Natales parece un pueblo grande, bastante tranquilo pero las apariencias engañan. Si el golfo se llama Ultima Esperanza, será por algo… el tiempo también allí nos repele un poco, Inès lucha valerosamente contre las ráfagas de viento, al igual que los árboles que se inclinan con resignación en la plaza principal. Etapa ineludible entre el Parque Torres del Paine y Tierra del Fuego, en Puerto Natales se han dado cuenta rápido que hay que cuidar bien de los viajeros que pasan por aquí. Hay muchos sitios acogedores y simpáticos, nos especializamos en salón-de-té-librería-locutorio. Objetivamente, no hemos sufrido bastante en Torres como para regalarnos un masaje relajador, pero lo suficiente para merecer unos pisco sour del Living… hummm… | ![]() |
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Punta Arenas es aún menos atractiva... que lastima, la ciudad tiene historia y posee museos que nos hubiera gustado visitar. Pero otra vez , el temporal nos ahuyenta, y tras una pequeña vuelta por el sur para ver el final de la carretera continental, huimos hacia Ushuaia… Momento mítico… Harvey y su voladizo de 3 m tocan el fondo del ferry y desembarcamos en Tierra del Fuego. Gran emoción a pesar de la sensación de “ya visto” en toda la primera parte de la isla : alambradas, campos amarillentos, ovejas flacas (¡ después del esquileo !). Es solamente cuando nos acercamos al final de la cordillera, a unos cien kilómetros de Ushuaia que la vegetación se hace más rica y que aparecen lagos y cascadas. |
| Vamos contra la corriente y nos cruzamos en el camino con amigos que suben. Muy decepcionados por haber perdido los Muselle (conocidos en Bolivia), nos reunimos con la “banda de Valdés”, Philippe y Nacerá primero, para una pequeña comilona “post nochevieja” y luego con los belgas (Aquandes) para una inolvidable fiesta de panqueques. ¡ Es bastante inusual para los niños encontrarse con “viejos amigos” ! A Tolhuin, nos encontramos con una familia de Córcega un poco desesperada : todo está completo en Ushuaia y hacen camping con una carpa desde hace 15 días… sin embargo, para sobrevivir al clima fueguino, ¡ mejor tener origines yamanas que orígenes corsos ! | ![]() |
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Primera vez que vemos a una viajera de la edad de Inès, Manelle y Vasco el bien llamado embarca a Romain para grandes aventuras… así que luchamos contra el temporal con los equipos de a bordo, asados, vino de Mendoza, chocolate del Calafate… y los Ogros de Barback como fondo sonoro. Esta estancia en el camping de Tolhuin quedará en las memorias, único (¡ como su dueño !), ofrece grandes cabañas (en las cuales nuestros amigos han encontrado refugio) y unas “casetas” para campista desesperado… un ciclista me enseña la suya… uyy, después de 2 días de lluvia, con este olor a perro mojado se me suben unas lagrimas de agradecimiento hacia Harvey, mi home sweet home. |
| No es que queramos volver a crear un comunidad francesa en el fin del mundo pero en estas latitudes, los habitantes son escasos y los turistas... ¡ numerosos ! Sin embargo, estamos fascinados por los fueguinos que cruzamos. Para vivir aquí, una generación, un año o aun sólo una temporada, sin duda hay que tener mucho temple y también “un pequeño suplemento de espíritu”. |
| Muchas pistas en mal estado otra vez... particularmente en el lado chileno : más que en cualquier otro lugar, la rivalidad entre los dos vecinos es palpable. Los chilenos no se toman la molestia de mantener sus carreteras en buenas condiciones en Tierra del Fuego… ya que sólo sirven para los argentinos (y eventualmente para algunos turistas) que van a Ushuaia. Sin embargo, algunas valen la pena, como la que nos conduce a los restos del Desdemonia, en Cabo San Pablo. El esqueleto oxidado arde con la luz del crepúsculo, con marea baja se puede dar la vuelta al barco, en un silencio pensativo, quizás nos cuente su historia… | ![]() |
| Más bajamos al sur en Tierra del Fuego... más baja el ritmo. Nos lleva 15 días para recorrer los últimos 200 Km. hasta Ushuaia ya que, aplazando nuestro encuentro, giramos hacia la Estancia Haberton. Es la estancia más antigua de la isla (1887) pero ya no abre, en los campos, los grupos de turistas fueron sustituidos por manadas de corderos. La vista no es menos impactante cuando nos enteramos de la historia de su fundador, el pastor Bridges. |
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Fue el último de una larga serie de misionarios ingleses iluminados venidos para evangelizar los indios Yamanas. Se empeñaron en sedentarisarlos, “civilizándolos”, separándolos de sus tradiciones seculares, les enseñaron la presencia de Dios con el único fin de…. ¡ adelantar el encuentro ! Al final del siglo XIX, el pastor Bridges intentó dar marcha atrás y detener el genocidio pero ya era demasiado tarde, vió morir los últimos indios uno tras otro en la misión de Ushuaia. Macabra ironía, había pasado gran parte de su vida escribiendo un diccionario inglés-yaman, que terminó mientras se apagaban los últimos representantes de la raza… |
| Dimitió y dejó Ushuaia para instalarse aquí, en el canal Beagle como criador de ovejas. Su descendencia todavía vive aquí. La inmensa estancia se extiende a más de 20.000 hectáreas. Sin embargo, buscando allí un sitio para acampar, vamos más allá y alcanzamos la carretera, casi al final del canal Beagle. Y allí, bajo nuestros ojos, unos delfines están retozando en el agua. A la unanimidad de nuestros 2 votos (¡!), este lugar será “nuestro” fin del mundo", más al sur que Ushuaia, salvaje y mucho más tranquilo. | ![]() |
| Allí pasaremos el día, lo cotidiano y un día mágico al mismo tiempo, transcendido por el sentimiento de estar en un lugar realmente único… El día se estira como para no acabar nunca, el cielo se enciende con la puesta del sol, antes de desvelar un precioso cometa. Tiene que ser el efecto “Bridges”, los milagros se multiplican : ¡ el viento dice basta, hay tanto sol que acabamos en traje de baño en un río y Charles vuelve cantando victoria con su primera trucha asalmonada ! | ![]() |
| Pequeño paréntesis. Transportada por mis lecturas patagónicas, me muero por compartir la jornada diaria de una estancia. Charles no está muy convencido, más aún cuando caigo directamente en Harberton en una granja donde se hacía el esquileo, inactiva desde hace 10 años… insisto pero no tengo suerte : llegamos demasiado tarde, justo después del esquileo de las ovejas, la principal actividad del año, y visitaremos un par de estancias, desiertas. | ![]() |
| Las otras, las “turísticas” tienen precios exorbitantes y jardines ingleses donde Harvey tendría “mala pinta”. Después de perder varias citas, Charles nos encuentra una estancia en actividad, abierta al turismo pero modesta… Rupai Pacha. Al final, ninguna cabalgata salvaje con los gauchos sino una simpática visita del recinto, medio cordero “bio” asado, cantidad de fresas en el huerto y unos carneros que posan para la foto ¡ verdad ! | ![]() |
| Por fin, Ushuaia. Para nosotros, el final del camino, después de 40.000 Km. (¡ la vuelta del planeta !), el “fin del mundo” como lo llaman los argentinos. Vista como la ciudad la mas austral del mundo, aunque una vez allí, solo nos hablan de Puerto Williams, la chilena, al otro lado del canal Beagle (todavía no muy democrático para nosotros, 200 US$ ida y vuelta). Sin homogeneidad, Ushuaia suele decepcionar a los viajeros pero su historia no puede dejarte indiferente. Para estar convencido de eso, solo hace falta pasar unas horas en el antiguo presidio, transformado en Museo marítimo y del Presidio. Durante un tarde lluviosa, nos dejamos transportar en los destinos extraordinarios de los navegantes y los prisioneros que nos han precedido… | ![]() |
| Un paseo en el Parque nacional Tierra del Fuego. Aprovechando un día guapo, Inès recorre su primera “caminata” sola (¡ 1/2 h !). No vemos ningún castor, sólo decenas de conejos pero es suficiente para motivar los niños. Frente al lago Roca, Romain esta como llamado por un espíritu Yamán… debajo de nuestra mirada atónita, se quita la ropa y en cueros se tira al agua… ¡ para salir enseguida azul como un pitufo castañeteando ! | ![]() |
| El paréntesis asoleado termina de repente, nos vamos del parque después de una sesión de fotos para recordar : una lluvia diluviana, una ráfaga que se lleva el paraguas que supuestamente protegía la cámara, señales desesperadas (para mi) y desesperantes (para Charles) para estacionar la casa móvil delante del cartel “fin ruta 3”… ¡ vaya ambiente! | |
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Sacamos los abrigos de lluvia para recuperar Marie y Dolores en el aeropuerto, así se enterarán rápido de cómo es la cosa aquí ! Sólo se quedaran 48 h acá para compartir un restaurante con riquísimos mariscos y luego desaparecer para ir de paseo entre “chicas”. ¡ Como echo de menos a las amigas ! | ![]() |
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Charles hace de niñero de buena gana, y más aún cuando sabe que no saldrá perdiendo. Aprovechará luego para irse al canal Beagle… unas horas de pura felicidad sin los niños que siempre se pegan a las faldas, sin lío para sacar montones de fotos ! Vuelve encantado, la cabeza y la cámara llenas de imágenes de leones marinos y cormoranes. Sospecho que haya derivado bastante, el Capitán, imaginándose todo orgulloso por haber pasado el Cabo de Hornos… ¿ solo o en familia ? |